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Callejoon Condesa, entre 5 de mayo y tacuba, Centro Histórico, México D.F.

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viernes, 3 de julio de 2020

Mozo de Librería


Ermilio Abreu Gómez[1]
Fragmento obtenido de sus memorias II: Duelos y Quebrantos, ediciones Botas, México 1959.
(el libro La del Alba Sería, memorías I misma editorial y del año 1954 tiene la misma portada) 

***
Por mera casualidad leí un periódico que una librería solicitaba un corrector de pruebas. Más que de prisa tomé la dirección y me encaminé a ella. Se trataba de la librería de don Andrés Botas, situada en el número 9 de la calle de Bolívar. Llegué cuando apenas si estaban levantando la cortina. Me entendí con un empleado de nombre Germán. Le dije que yo había leído el anuncio, que sabía corregir pruebas y que, por lo tanto, me gustaría obtener el empleo.
German me respondió que el patrón no estaba y que yo volviera mas tarde. Así lo hice; di una vuelta por allí y volví como a la hora. Entonces hablé con don Gabriel Botas, hijo del dueño. Don Gabriel me explico lo que tenía que hacer y me dijo cuál sería mi sueldo: noventa pesos. Me pareció mucho.
Empecé a trabajar enseguida. El trabajo, la verdad, era bien duro. Primero había que barrer, de arriba abajo, el patio del almacén; después abrir cajas de libros; en seguida escribir algunas cartas y, por último, corregir las pruebas de imprenta de las obras que se publicaban.[2]
Por la tarde salía yo a repartir periódicos de modas entre los suscritores o, mas bien, suscritoras. Al volver de este encargo, ayudaba a Germán a hacer paquetes de libros para los agentes foráneos. Ya para cerrar la librería había que llevarlos al correo que estaba a dos o tres cuadras. Ponía los paquetes en un carrito de mano y, empujándolo por la calle del 5 de mayo, llegaba al correo.
Alumbraba mi camino con un farolito de papel.[3] En estos menesteres, a veces me acompañaba el otro mozo que era bruto de veras, flojonazo como ninguno e imprudente como él solo. Me dejaba la tarea mas dura: descargar el carro y subir los paquetes hasta el tercer piso,[4] donde estaba la oficina del servicio exterior. Subía a pie porque se aglomeraba tanta gente en el elevador que era imposible usarlo. El tal mozo se metía entre los coches, sin aviso ni precaución, provocando verdaderos disturbios en el tránsito. Era inútil que yo le dijera algo. Se contentaba con decirme, seco y desabrido: “de esto, usted no entiende”. A veces, abandonando el carro se iba por allí. Tenia yo que convencerlo para que me ayudara a mover el artefacto aquel y regresar a la tienda a tiempo.
Otras veces tenía yo que treparme como un chango sobre unos carros cargados de resmas de papel destinado a la imprenta. Esta imprenta era la de un señor Ballescá y estaba situada en el número 88 de la calle de Regina.
En ocasiones llevaba la comida a la casa de don Andrés, padre de don Gabriel. Don Andrés vivía en la colonia de San Rafael y si no me equivoco, estaba un poco enfermo, pues casi siempre me recibía en la cama. Le arrimaba una mesita y allí comía. Don Andrés era un hombre recio, casi fornido, daba la sensación de haber trabajado mucho pues se le veía cansado. Mientras comía me conversaba y me hacía preguntas acerca de mi vida. Le gustaba hablar de política y sus ideas eran claras acerca de los hombres y de las cosas. De reaccionario no tenía un pelo; pero le gustaba el orden y la mesura. Quería mucho a su hijo Gabriel. Mas de una vez me obligo a comer algo. Yo rehusaba pretextando cualquier cosa, pero él insistía, partía una telera, la llenaba de carne y me decía:
-No sea tonto, coma que le hará bien.
Hasta me servía un poco de vino. Cuando algún tiempo después, supe que murió me dio tristeza, era hombre bueno.
A la librería llegaban muchas gentes. A veces me ponía a conversar con ellas. Unas ya eran conocidas mías y otras no. Entre las conocidas estaban Francisco Gamoneda, Joaquín Ramírez Cabañas, Alfonso Toro, Alejandro Quijano, Genaro Estrada, el ingeniero Teodoro Ramírez, el pintor Mateo Herrera, Rafael L. de los Ríos y un señor Bernáldez. Entre los que allí conocí recuerdo a Alfonso Teja Zabre y a Martín Gómez Palacio. Teja Zabre publicó entonces una novela titulada Alas Abiertas. Gómez Palacio había publicado otra, pero no recuerdo su título.[5] También conocí a un señor muy extraño, autor o traductor de un libro fúnebre titulado Como Hablar con los Muertos.[6] Este libro tenía una pasta negra que metía miedo; yo no me atreví a hojearlo siquiera; temía que, por entre sus páginas, salieran espíritus y fantasmas. El libro se vendía como pan caliente. El público lo pedía con cierto pudor. Llegaba un sujeto y decía:
-Me da usted el libro ese de los muertos…
También conocí al gramático don Manuel G. Revilla, autor de un libro titulado En Pro del Casticismo. A mi me gustaba mucho hablar con él. No parecía gramático; es decir, no era pedante ni quisquilloso; tenía un sentido humano de la lengua y, además era buena persona. A mi me saco de mil dudas, me dio consejos y me regalo libros. No se cuando murió; pero murió al poco tiempo de todo esto que aquí te cuento.
En la librería trabaje casi un año.



[1] Ermilo Abreu Gómez (Mérida, Yucatán, 18 de septiembre de 1894-Ciudad de México el 14 de julio de 1971) Escritor, historiador, periodista, dramaturgo y ensayista mexicano. Su obra más conocida es Canek (1940), recreación de un hecho real (1761) en la que se ve proyectada la sensibilidad del pueblo maya.
[2] Efectivamente, trabajó en la citada librería, pero no de mozo. Se le ocupo para hacer las fichas de un catálogo. La limpieza del local, abrir cajas, etc. lo hacía el mozo. (N. de los E.)
[3] Al correo no se iba en la noche y había un mozo para este trabajo. (N. de los E.)
[4] En la época de que se habla no hacíamos remesas al exterior. (N. de los E.)
[5] La Loca imaginación Ed. Botas. (N. de los E.)
[6] Este libro fue publicado en inglés por la Soc. Real Británica de Ciencias Psíquicas, su traducción la hizo J. González de Gandarillas (N. de los E.)

viernes, 19 de junio de 2020

El Traje y El Libro*

Julio Camba**

Raro será el intelectual que no haya pretendido ridiculizar alguna vez en sus libros la producción en serie, pero ¿como se hace, por ejemplo, un automóvil de serie? Pues, según todas nuestras noticias, un automóvil de serie se hace exactamente lo mismo que el libro de un intelectual. Primero hay que concebirlo, que pensarlo, que planearlo y que resolver, a fuerza de imaginación y de estudio, todas sus dificultades sobre el papel, y esto es lo que pudiéramos llamar el original o manuscrito del nuevo automóvil. Luego, y, si este manuscrito obtiene la aprobación del editor, se manda a la imprenta - generalmente es necesario montar una imprenta a propósito - y se lo reproduce por millares o millones de ejemplares.

El verdadero creador de la producción en serie no fué Ford ni nungún otro de nuestros contemporáneos. Muchísimo antes que todos estos , ya Gutemberg habiendo inventado el tipo de imprenta movible, hacía de cada libro ejemplares y mas ejemplares y, cuantos más ejemplares hacía, más barato podía vender cada uno de ellos. En realidad, el verdadero creador de la producción en serie fué Gutemberg, y Ford, lo mismo que tantos otros, no ha hecho nada mas que copiar sus métodos.

No es justo, por lo tanto, el que los intelectuales se burlen en sus libros de la producción en serie. Evidentemente sería preferible que el sastre hiciera los trajes a nuestra medida a que nos los entregue ya hechos y seamos nosotros quienes, por medio de la dieta o de la gimnasia, tengamos que adaptarnos a las medidas de los trajes; pero, lo que ocurre con la ropa, ocurre también con las especialidades farmacéuticas, con las comidas de restaurante y con casi todas las cosas, incluso la literatura. Así, de cada mil lectores que adquieren un libro, no habrá nunca ni dos que lo encuentren realmente a su medida. A los 998 restantes les resultará siempre o demasiado estrecho o excesivamente holgado, y de ahí esas arrugas tan raras que, la mayoría de los libros, suelen producirles en la frente a la mayoría  de los lectores...

No. No es justo que los intelectuales censuren la producción en serie en unos libros igualmente de serie. Para que pudieran censurarla decorosamente, tendrían que renunciar a las grandes tiradas y hacer reproducir sus originales a mano, resucitando así el arte paciente y minucioso de los antiguos copistas. Y, además, tendrían que discurrir siempre por su cuenta y no servirse nunca de ideas al por mayor.

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* Hemos considerado interesante esta reflexión de Julio Camba en un momento en el que ya estaba alejado del anarquismo de acción. No sabemos el contexto que lo orillo a escribir esta breve crítica a los intelectuales y su producción serial de libros. El texto es extraído del libro etc., etc., editorial Plus-Ultra, Madrid 1945.

**Camba a los 13 años escapa de su casa embarcándose hasta llegar a la Argentina, donde colabora con los grupos anarquistas de la región, tras su expulsión, regresa a España y colabora no solo con publicaciones anarquistas, sino que comienza a publicar en los diarios republicanos para finalmente desencantarse del anarquismo de acción y simpatizar con el franquismo. Julián Lacalle, editor de Pepitas de calabaza después de un arduo trabajo de búsqueda, recopila artículos publicados en las publicaciones anarquistas, dando como resultado el libro: «¡Oh, justo, sutil y poderoso veneno!» Los escritos de la Anarquía, en el prologo, Lacalle menciona que "los artículos adolescentes de Camba no tienen ni una gota de gasa. Son gasolina en estado puro. No hay concesiones". Lacalle hace una interpretación del desencanto de Camba del anarquismo ilegalista indicando que: "es la evolución de un descreído, que acaba por dedicarse al periodismo como medio de vida, olvidando el periodismo como medio de intervención. La evolución personal desde estos textos a la defensa del golpe de Estado de Franco, treinta años después, supone uno de los testimonios históricos más ricos de la política española del siglo XX." Nosotros pensamos que prefirió gozar de las bondades y comodidades del Estado Español como periodista a meterse en problemas, creemos que el impacto ocasionado por los atentados de su amigo Mateo Morral y después de su asesinato en Torrejón, se acobardo.

Info de los libros publicados por la editorial Pepitas de Calabaza:

jueves, 27 de febrero de 2020

Crónica del intento de cierre de la feria del libro de ocasión


Rodeados de Granaderos y personal de vía pública de chalecos verdes

(video de Max Ramos)


A continuación reproducimos la crónica de nuestros compañerxs Libros Libres, sobre el intento de desalojo de la Alameda Central de la Ciudad de México de la edición XXXII de la Feria del Libro Usado y Antiguo.

¡¡NO HAY NADA QUE AGRADECER!!

 

Crónica del intento de cierre de la feria del libro de ocasión:



El día de ayer martes 25 de febrero (2020) en la ciudad de México ocurrió un hecho sin precedentes. Cuando llegamos todos los compañerxs librerxs al recinto de la feria para continuar con nuestra jornada laboral, nos encontramos con la sorpresa de que el acceso a la feria estaba lleno de granaderos, con pretexto y aviso de "sus altos mandos" para la cancelación inmediata de la feria del libro y de hacer que se ejecutara prontamente la retirada de los más de 150 expositores (muchos provenientes de distintas partes del país) y las toneladas de libros, casi como por arte de magia.

El lenguaje violento no faltó , considerando a su vez la imagen que representa también violencia ver que en tu lugar de trabajo el cuerpo de granaderos no permita la libre circulación.

 Al poco tiempo, se realizó una junta entre libreros y autoridades, y en su intento de no hacerse ver como los gobernantes que son ( ya que todo gobierno es tirano ) dieron la "posibilidad " del traslado de la feria del libro a la plaza santo Domingo, la cual se concluyó que no cumplía las condiciones para poderse ejercer la labor de la venta de libros, incluso por el tipo de estructura de las carpas, la inseguridad de la zona... nada se prestaba para poderse trasladar ahí (sin contar el dinero extra que se le tendría que invertir ).

Dicho ello no quedaba más que la retirada a pesar de la posesión del documento donde se otorgaba el permiso del uso del espacio y dónde se especificaba ( por parte de las autoridades) que la única posibilidad de revocación de dicho permiso era solo en caso de desastre natural o de sanidad...
 
Jamás se nos hizo llegar a lxs libreros documento alguno con la revocación del permiso otorgado y mucho menos se dio un argumento sólido más que el mencionar que un funcionario se dio cuenta de que la zona es "área recuperada" lo cual deja asomar los intereses políticos que se tienen internamente entre las personas e instituciones que están de acuerdo en la realización del evento y de las que no .

Al transcurrir algunas horas del día, por fin se permitió abrir el paso para poder guardar los libros con más libertad, y ya siendo de noche pasó F. Noroña en su vista rutinaria de compra libros y se da cuenta del retiro de la feria.

De ahí lo que pasó fue bueno para todxs lxs compañerxs librerxs, pero que aún deja asomar lo arbitrario de toma de decisiones y el como su propia legalidad no tiene ninguna validez si se trata de sus intereses particulares.

Noroña se dio a la tarea de realizar unas llamadas , desaparece por unos momentos y al regresar dio la noticia de que la feria del libro iba a seguir.

Como mencionábamos , nos sentimos bien por lxs compañerxs pero es oportuno visibilizar que en ningún momento Noroña pidió el documento con el cual se contaba, sólo fue cuestión de realizar una llamada y en un abrir y cerrar de ojos ya no existía ese problema.

Como Biblioteca y Centro social María Talavera y libros libres librería nos es necesario visibilizar como el sistema burocrático y estatal tiene interés nulo en acatar su propia legalidad teniendo en cuenta que dicho documento de otorgación del permiso que se tenía en regla y forma jamás fue necesario para ninguna decisión posterior; tanto para quitar la feria del libro así como tampoco para dar solución, solo fue cuestión de quién pidiera “de favor” que no quitaran la feria.

Es increíble cómo la labor del libro y el sustento de más de 150 personas depende de decisiones de esta naturaleza y que se toman así de pronto y a capricho de unos pocos.

Y con todo esto, reafirmamos nuestra labor y nuestra posición política de apostarle a la autogestión, la autonomía, que aunque busquen mil formas de perjudicarnos, intentaremos generar las vías necesarias para seguir trabajando, difundiendo la lectura, las ideas. Sin duda el oficio del librero cada vez más se ve azotada por distintos factores a ser borrado, darle paso definitivo a las grandes editoriales que representan un negocio hecho y derecho, porque el libro de ocasión incomoda, no está en cinta de sus normas fiscales, entre otras cosas.

 Gracias a todxs por su apoyo y difusión.

martes, 31 de diciembre de 2019

Tumba en Ensenada de María Talavera Brousse

En el sitio de FB del periodico El Vigia, hace aproximadamente 3 años publicaron la siguiente nota:
Después de 8 años de búsqueda personal, un profesor logró encontrar la tumba de una de las precursoras de la Revolución Mexicana: María Talavera Broussé, pareja sentimental y de ideales de Ricardo Flores Magón. Está en el cementerio municipal número 1.

Acompañado del siguiente video ( Por cierto el compa Alfonso Sánchez Ruiz (descendiente de los magonistas de Melchor Ocampo) tuvo una excelente observación, la foto del video es erronea, no es de M. Brousse sino de María Fabiana Sebastiana Carmen Romero Rubio y Castelló, esposa de Porfirio Díaz):

La historiadora Peggy Bonilla, hace poco mas de 12 años, ya había aportado algunas pistas de testimonios de Yolanda Sobarzo y del Capitan Roberto Meneses, que conocieron de niñxs a Brousse, porque los catequizaba, pero parece que no tenían pistas de la tumba de la mujer ACTIVISTA, así con letras mayúsculas, porque la mayoria de los casos la llaman compañera sentimental o amante de Ricardo Flores Magón, remarcando que estaba a la sombra de este, pero en realidad fue igualmente una luchadora que vivio y sufrió persecución, exilio, prisión e incluso la pérdida de su única hija Lucia Norman, también activista.

Lo poco que se sabe de los últimos años de Ma. Talavera Brousse es lo aportado por Peggy Bonilla. Otro dato interesante es que a través de la Asociación de Precursores de la Revolución Social Mexicana (Cambio dos veces de nombre, en 1937 y en 1943, por Grupo de Precursores de la Revolución y Legión de Precursores de la Revolución Social Mexicana respectivamente) fundada en 1933 en la Ciudad de México por Enrique Flores Magón, es que Enrique solicitaba pensión a Lazaro Cardenas para la viuda de RFM y en general buscaba conseguir ayuda gubernamental para sus asociados como, pensiones, empleos en la burocracia, mejores salarios, tierras, etc. (Los rostrosde la rebeldía, Veteranas de la Revolución Mexicana, 1910-1939 de Martha Eva Rocha Islas. México 2016. INHERM)

En la entrevista a Nicolás T. Bernal en el siguiente sitio menciona brevemente la relación de RFM con María Brousse: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/entrevista_bernal/13.html
Otra aportación (entre otras mas) es la que hace Marina Garone en su artículo: Los libros del apartado postal 1563, sobre el pleito entre M. Brousse con el Gpo. Cultural RFM,menciona correspondencia entre Librado Rivera y Nicolás T. Bernal: Cómo juzga el compañero Librado Rivera la actuación del Grupo Cultural “Ricardo Flores  Magón”, y las imputaciones de María Brousse y camarilla de traidores, Rivera advertía a Bernal y su Grupo que María Brousse, había mandado una carta al presidente Obregón para que impida la publicación y circulación de los escritos de RFM.

María Brousse, residió en El Paso, Texas; Los Ángeles, Santa Ana, y Oakland, California, entre1906 y 1918. Se presume que es oriunda de Ensenada, Baja California y otros datos afirman que nació en Zacatecas. Antes de unirse a Ricardo, fue miembra del Partido Socialista Internacional. En marzo de 1906 María B. de Talavera formaba parte del Club Liberal Reforma, Libertad y Justicia de Los Ángeles. Fue una elocuente oradora y, como tal, participó en muchos mítines organizados por el PLM en La Plaza de Los Ángeles (La Placita) y en otros lugares. 
La correspondencia entre María Brousse y Ricardo Flores Magón se inició aproximadamente en julio de 1906. Se le menciona por primera vez en Regeneración en el artículo “La mujer acude a nuestras filas”, en el que destaca su participación en un mitin para denunciar el secuestro de Manuel Sarabia en julio 1907. 
“En esta ciudad, en la manifestación celebrada á principios del corriente para denunciar el plagio de Manuel Sarabia, la Señora B. de Talavera, que de antaño se ha distinguido por sus ideales levantados, pronunció un discurso que fue un himno vibrante y soberbio contra los tiranos. Su palabra elocuente y fascinadora aún repercute en nuestros oídos, aún nos conmueve, vive en nuestros recuerdos como algo que nos es grato, muy grato, como uno de esos sucesos que nos place traer á la memoria porque nos causó honda impresión, porque nos halagó, porque nos hizo gozar intensamente.”
(Regeneración, 1907, núm. 9, 2).
En 1906, llevó al cabo un audaz traslado de dinamita de El Paso, Texas, a la ciudad de Chihuahua a pedido de la JOPLM. En agosto de 1907, durante el encarcelamiento de RFM, María y su hija Lucía, paseaban frente a la cárcel para que el preso pudiera verlas desde su celda. En junio de 1908, María Brousse consiguió sacar subrepticiamente de la cárcel en que se encontraba preso Ricardo los planes para la insurrección de 1908 durante una visita que le hizo. Un mes antes Enrique C. Creel había solicitado al gobierno de los Estados Unidos que “María Talavera” y otros 12 liberales fueran investigados por violación a las leyes de neutralidad, acusándolos de comprar armas y preparar la insurrección de 1908. En esta época, María y Ricardo se enviaban recados y correspondencia ocultos en la ropa que ella sacaba de la prisión para lavarla. Esta correspondencia fue descubierta por las autoridades de la prisión y remitida al consulado mexicano y sus espías. Tras la nueva detención de Ricardo y Enrique, Librado Rivera y Anselmo L. Figueroa, en junio de 1911, un grupo de mujeres cercanas a la JOPLM (entre las que se encontraban María Brousse y Lucía Norman) integraron un grupo para participar en la defensa de sus compañeros y signaron un texto publicado en Regeneración en el que afirmaban:
“Somos mujeres proletarias que vivimos dé nuestro trabajo explotado por la maldita burguesía. Somos mujeres mexicanas que vemos en el Programa del Partido Liberal Mexicano la redención de los esclavos de México. Somos mujeres mexicanas que hemos comprendido que la mujer debe luchar al lado del hombre para romper para siempre la cadena del Capital, que á hombres y á mujeres hace desgraciados. Somos mujeres; pero estamos listas á cualquier sacrificio. Somos mujeres; pero tenemos más valor que los hombres que en estos momentos de prueba para nuestros hermanos de la Junta, esconden el cuerpo y se ocultan cuando debieran mostrarse desafiadores y altaneros reclamando, ó mejor, exigiendo, la inmediata libertad de los compañeros Ricardo y Enrique Flores Magón, Librado Rivera y Anselmo L. Figueroa. En estos momentos solemnes en que los hombres se esconden, en que los hombres olvidan á los que se sacrifican por toda una raza, levantamos nuestra voz indignada contra el atentado salvaje del gobierno y la cobardía de los miserables que, ayer alentaron á nuestros hermanos á que se sacrificasen, y hoy que están en los calabozos del presidio no salen á su defensa, ya enviando dinero para que paguen abogados ó al menos para que REGENERACIÓN, nuestro querido periódico, no muera. ¡Cobardes: haced de «tripas corazón” y mostraos altaneros una vez en vuestra vida! ¿No os da vergüenza que las mujeres os demos el ejemplo? ¿Qué hacéis, miserables esclavos, que no levantáis la voz para confundir con vuestras protestas á los verdugos del pueblo? Vuestra indiferencia en estos momentos es criminal. Si no lo hacéis así, ¡malditos seáis!”
El manifiesto lo firma: Rosa González, Margarita Medina, Julia Ontiveros de García, Encarnación Santibáñez, Epifanía González, Rosa Méndez, Lucía Norman, María Brousse, Concepción Urdapilleta de Hernández, María del Toro, Julia P. Neyra, Amalia Rodríguez, Catalina Rodríguez, Estefanía Montero, Catalina Ramírez, Piedad Figueroa, Felicitas Andonaegui, Brígida Salazar de Tapia, Isabel Figueroa y Matilde García.” (Regeneración, 1911, núm. 44, 3)
Al parecer a este grupo de mujeres se sumaron otras como Josefa Collins, Rosa Guadalupe Arellano, Margarita Zambrano Garza, Idelfonsa Pérez, Herlinda H. Cereceres, Micaela Arguello, Paz Rendón y Manuela Sarvide, quienes, firmaban, con algunas de las primeras otras protestas, como “¡Valiente justicia!”, que denunciaba la represión al grupo anarquista cubano que publicaba la revista Tierra de La Habana.
En 1915 María, su hija Lucía y Ricardo y otros 33 pelemistas, entre los que estaban Librado Rivera y Enrique Flores Magón fundaron una granja-comuna en Edendale, California. La comuna terminó cuando Ricardo y Librado Rivera fueron nuevamente detenidos, acusados de “difamar” a Venustiano Carranza. Según Ricardo, María fue perseguida durante muchos años por la policía y fue arrestada el 25 de septiembre de 1916, cuando fue absurdamente acusada de intento de robo de un par de calcetines en una tienda de Los Ángeles. La acusación se originó porque los detectives que la seguían creyeron que portaba documentos importantes en su bolso e inventaron el asunto del robo con la intención de confiscárselos y acusarla. Los cargos fueron retirados a los pocos días. El único texto firmado por María B. Magón publicado en Regeneración fue una “Protesta” aparecida en noviembre de 1916 en el que se acusaba a Luis Cabrera, representante de Venustiano Carranza, ante la conferencia de Atlantic City -en la que el gobierno carrancista gestionaba un empréstito norteamericano-, de querer entregar el país a la burguesía norteamericana, además de solicitar expresamente a las autoridades norteamericanas la represión contra los miembros del PLM.
En enero de 1917, María actuó en el papel de Rosa en el estreno del drama “Tierra y Libertad”, escrito por Ricardo Flores Magón. Poco después se dio la ruptura entre los hermanos Enrique y Ricardo, María, su hija Lucía y Raúl Palma continuaron al lado de Ricardo y Librado Rivera, quienes seguían editando Regeneración hasta su desaparición en marzo de 1918.
El 12 julio de 1918, María Brousse y Epigmenio Zavala fueron acusados de conspiración, por el juez de Los Ángeles, Benjamín F. Bledsoe y el 19 de agosto del mismo año se le acusó, junto con Nicholas Zenn Zogg y Raúl Palma, de violar el Acta de Espionaje por ser miembros del Comité Internacional para la Defensa de Ricardo Flores Magón y Librado Rivera, y por haber enviado por correo cartas solicitando ayuda pecuniaria y solidaridad con los presos, en las cuales incluyeron el manifiesto de la JOPLM “A los miembros del Partido, a los anarquistas de todo el mundo y a los trabajadores en general» en el que se “burlan, rechazan y se encarnizan” con la forma de gobierno, los uniformes del ejército, la marina y la bandera de los Estados Unidos. Fueron arrestados el 13 de julio y puestos en libertad bajo caución el 13 de noviembre del mismo año. (info de: Archivo Magon)

Desde el año 2009, Peggy Bonilla anunció que trabajaría en un ensayo sobre la presencia de las mujeres bajacalifornias en la revolución, donde se inluiría a María Talavera Brousse de quien dice encontró testimonios de personas que la recuerdan viviendo en el puerto de Ensenada hasta el 9 de septiembre de 1947.

Por último, destacamos la exposición fotográfica de Eunice Adorno, en el Museo de la Ciudad de México titulado Desandar, a exhibirse hasta el 6 de enero de 2020.
Eunice reunió la historia fragmentada de algunas de las mujeres del PLM que se desempeñaron como escritoras, maestras, periodistas, fotógrafas, soldaderas, traficantes de armas, mensajeras ideólogas, enfermeras, feministas, luchadoras sociales y activistas.

LR
31/12/19

jueves, 18 de julio de 2019

Lógica y Necesidad del Plagio*


Ante la lectura de este título adivino diversas actitudes. Gestos atónitos, rasgar de vestiduras, proyectos de venganza apocalíptica. Pero también, en todos los que tengan serenidad para juzgar, una sonrisa comprensiva, una aprobación amistosa, porque ellos saben que "solo aquel que esté libre de pecado puede tirar la primera piedra". Y esta frase tampoco es mía. Es del evangelio.
Da tristeza, pero es verdad. El plagio es necesario. Nuestra época, en líneas generales, no es creacionista. Estamos viviendo todavía del romanticismo, del naturalismo, del existencialismo y del plagismo. Pero como todas las verdades duras y crueles, ha habido que disimularlas. El plagio ha tenido que tomar formas hipócritas y solapadas por culpa de las airadas voces de los propios plagiarios, que le atacan, denuncia y combaten para disimular así mejor sus propios plagios. Solamente yo he tenido la valentía, cuando me he lanzado a plagiar, de hacerlo a cara descubierta, con nobleza, sin disimulos, con la fidelidad del calco. Pero tiene su explicación. Yo he plagiado por convencimiento. La conducta de los grandes escritores me ha producido siempre emulación y estímulo. Pero al admirarlos me hacía siempre la misma pregunta. ¿Por qué Miguel de Ceervantes copió en el Quijote tantas cosas del doctor Huarte de San Juan en su Examen de los ingenios? ¿Por qué Shakespeare calcó su Julio Cesar de Plutarco? Al propio Dante se le han probado antecedentes arábigos en La Divina Comedia. Rabindranath Tagore sé... inspiró en Omar Kayan. Y cuando se publicó en Francia Anfitrión 38, su mismo autor explicaba el número del título diciendo que era porque ya se habían escrito antes 37 versiones sobre ese mismo tema.
Es evidente que algunos genios plagian. Ellos sabrán por qué, pues el genio siempre tiene sus razones. A mí me pareció que la única manera posible que yo tenía de parecerme algo a los genios era plagiar de vez en cuando como ellos. Y lo hice. Pero por excepción. No vayan a creer que eso va a constituir en mí una costumbre.
La famosa frase "la propiedad es un robo" fue atribuida injustamente a Prudhomme. Y él se la adjudicaba diciendo: "Y por eso es mía. Porque la he robado". Pero en realidad el primer autor de la frase era Brissot.
El saneamiento de las fuentes de las ideas sólo se puede ocurrir a personas de muy corto entendimiento y de más cortas luces. Dice Goethe que sería como investigar en un hombre bien alimentado cuáles fueron los animales que sirvieron para su alimento.
Cada individuo tiene sus propias cualidades intelectuales, pero todos debemos nuestra formación a influencias de un modo inmenso, de las que nos apropiamos aun sin darnos cuenta. Lo verdaderamente importante es tener un alma que ame la verdad y la belleza y que se la asimile dondequiera que la encuentre. "El mundo es ya tan viejo -dice también Goethe-, que desde hace milenios han pensado y hablado tantas gentes importantes que ya no queda casi nada por pensar o decir. Mi teoría sobre los colores es completamente mía. Y, sin embargo, Platón y Leonardo Da Vinci llegaron antes que yo a parecidas conclusiones. Yo las encontré, lo mismo que ellos. Pero tuve que exponerlas después por el solo hecho de haber nacido después".
En la Edad Media, solo los padres de la Iglesia plagiaron a Aristóteles. Era insuficiente. Durante el Renacimiento se hurtó todo lo que se pudo. Por eso fue una época de enorme florecimiento espiritual.
Cuando un gran artista no logra adquirir fama es porque no ha conseguido encontrar suficiente número de plagiadores. Lo que da fama a un hombre es que se le copie y se repitan las ideas que ha lanzado, mezcladas con las ideas que ha inspirado. Mi mayor aspiración literaria sería que algún día me copiaran a mí, como yo he copiado a Oscar Wilde.
La cuestión de la propiedad puede ser de gran importancia cuando se trata de una finca o de valores. Pero nunca en el orden espiritual, donde todo debe ser de todos. Ninguna idea, ningún pensamiento son exclusivamente la propiedad de un solo individuo, sino el conjunto de muchas sugerencias colectivas. Lo que importa es quién las formula más acertadamente, quién las ilumina mejor, quién las lleva más lejos.
Dice también Goethe: "Somos todos colectivos, pues que poco tenemos que podamos asegurar que sea enteramente nuestro. Yo no debo mi labor de ningún modo a mi propia sabiduría, sino a miles de personas que me ofrecieron el material. Llegaron hasta mí, locos y sabios, listos y tontos, viejos y jóvenes. Todos me dijeron lo que habían visto y oído. Lo que pensaron y como vivieron, y todas las experiencias que habían almacenado. Y yo solo tuve que coger y devolver todo lo que me ofrecieron. Cosechar lo que otros sembraron para mí".
Los grandes artistas pueden ser originales. Pero sólo cuando no tienen otro remedio. No deben empeñarse en ser originales. El mundo de la razón es muy limitado y ya está explorado en su casi totalidad. En cambio, el mundo de la extravagancia no tiene límites ni fronteras. Si nos obcecáramos en no querer salir de él, viviríamos entre locos y alucinados.
Un artista es un hombre que ve y sabe ver, y nada más. Se entusiasma cuando alguna vez puede entregarse sin reservas y con entera sinceridad a su auténtica vocación. La de copiar. Cuando Shakespeare copia a Plutarco, no lo hace a pesar de ser un genio, sino porque es un genio. El genio siente un amor violento por todo lo bueno y lo valioso y, por consiguiente, un afán desmedido de poseerlo, de hacerlo suyo. Y si otro supo expresar acertadamente la verdad y la hermosura, ¿Por qué reflejarlas de distinta manera? ¿Con que objeto? Cabe, además, el peligro de desfigurarlas, y a ese sacrilegio lo teme el genio mucho más que a perder su propia originalidad. Antes copiar..., ¡siempre copiar!
Pascal odia a los escritores que dicen de sus propias obras: "Mi libro", "Mi historia", "Mi comedia". Tiene razón Pascal. Recuerdan los burgueses que dicen con orgullo: "Mi casa", y es del casero. "Mi pueblo", y es de todos los que nacen allí. Para hablar con propiedad habría que decir: "Nuestra casa", "Nuestro pueblo", "Nuestro libro".
Los lectores querrían que ningún escritor escribiera sobre cosas ya escritas. Pero eso sería como volver siempre a la infancia de la humanidad. Todos los grandes descubrimientos científicos del mundo: el submarino, el aeroplano, el cinematógrafo, la radio, el telégrafo, han sido posibles aprovechando los hallazgos anteriores. Si todos los investigadores hubieran tenido que volver a empezar sin tocar para nada a lo ya descubierto, bajo pena de que se les atacara acusándoles de plagiarios, al grito de "¡Eso ya estaba descubierto...!", todo se habría estancado en la primera invención. No existiría el perfeccionamiento.
¿Por qué no ha de suceder igual con las ideas? Si se persigue implacablemente al plagio conseguiremos hacer de nuestra época una época limitada, estática. Afortunadamente, los escritores más inteligentes lo han comprendido así, y a pesar de la frenética oposición plagian con afán, con valentía, con desafío.
El plagio solo es trágico para quien no sabe hacer otra cosa que plagiar. Pero para quién sabe escribir es solo un instrumento de trabajo. Nadie puede reprochar a un escritor que emplee las mismas palabras que otros han usado. Es más, no puede prescindir de hacerlo. Su tarea consiste en alterar el orden de esas palabras y hacer con ellas diferentes combinaciones. Lo mismo sucede con los pensamientos. Hay que cogerlos donde se encuentran y mezclarlos con las ideas propias y cambiar frases, lo mismo que antes se combinaron las palabras y hasta las letras.
Y todo esto que sobre el plagio estoy diciendo seguramente estará sacado de alguna parte. Porque yo he debido de oír todo esto, aunque no recuerde donde. Va surgiendo de mi subconsciencia a merced de la circunstancia. Pero estoy segura de que sobre el plagio está todo dicho y no se pueden decir ya más plagios.
*Texto extraído del libro de Julia Maura:
Estos son mis artículos,
Editorial Aguilar, 1953, Madrid, España
Fue el último artículo del libro en pags. 179-184

Toda la literatura es plagio - Borges

Elogiamos esta defensa que raya en el cinismo, misma que surgió tras verse descubierta como plagiaria lo que ocasiono su enfrascamiento en una polémica con el periodista Luis Calvo, aunque el descubrimiento del plagio lo hizo un personaje clave de la prensa franquista, el falangista Adolfo Muñoz Alonso. Ya se imaginarán las condiciones de la sociedad española durante el franquismo y que decir de las peores condiciones de las mujeres, Julia fue una voz insubordinada a través de sus obras puestas en escena en las que no solo reflejaba el hastío sino dichas condiciones opresivas.
Para contextualizar el momento, queremos destacar que la escritora Julia Maura pertenece a esas coordenadas tradicionales de la dictadura franquista, como por ejemplo como un personaje de una de sus novelas, Jaque a la Juventud, donde Laura, la esposa como producto acabado de la mujer que sin ocupación de ningún género y sin base educativa para poderla desempeñar, cobra su valor a través de los éxitos del marido,[i] porque justo su marido, la hizo firmar un documento en el que la escritora renunciaba a participar como actriz de teatro, sin embargo, Maura logro fama con el solo hecho de escribir novelas, ensayos, artículos y obras de teatro principalmente; citada como precursora de las letras españolas en un mundo ultra-machista en esos años 40s y 50s de la España de Franco, hasta su descalabro, por el que perdió su prestigio literario y el periódico oficial de la dictadura, el ABC, donde escribía regularmente, prescindió de sus servicios.

Breve Bio
Novelista y dramaturga, Julia Maura y de Herrera. Marquesa de Villatoya (VIII). Madrid, 5 de abril de 1910– 13 de mayo de 1971.
De familia aristocrática vinculada a la historia política y a las letras, ambiente propicio para ella, desde su infancia demostró gran afición por la literatura y el teatro, escribiendo cuentos y poesías. Las notas e impresiones de sus viajes por Europa se consideran como sus primeros pasos literarios.
Se casó en 1931 con Andrés Covarrubias Castillo, VIII marqués de Villatoya. Tuvo 5 hijos, dedicada a una intensa actividad literaria. En la revista La Moda en España publicó numerosas reflexiones sobre el teatro; siempre quiso ser actriz y no autora de obras de teatro, según declaró en una entrevista de dicha revista (abril de 1952): “Me casé muy joven y antes él (el marido) me hizo firmar un papel diciendo que no me dedicaría nunca al teatro”.
Obtuvo de entre varios premios el Espinosa Cortina, de la Real Academia Española. Es la única mujer que figura entre los que fueron los fundadores del movimiento literario “Alforjas para la Poesía”.

Artículos consultados.
Además del libro citado al principio y del que obtuvimos el texto, hemos consultado otros artículos resaltando el de La escenificación de los roles sexuales y la censura de género durante el franquismo: el caso de Julia Maura de Pilar Nieva de la Paz, porque:
…analiza la trayectoria escénica de Julia Maura, quien ejemplifica las restricciones y limitaciones impuestas durante el franquismo a las mujeres que se atrevieron a romper las barreras de la fortaleza teatral. […] El teatro, como instrumento político de singular eficacia a la hora de extender el discurso ideológico “nacional-católico” impuesto desde el poder, estaba sometido a una férrea censura, que resultaba doblemente opresiva. En este sentido, el análisis de la escenificación de los roles sexuales en el teatro de esta autora y de la recepción que recibió por parte de la crítica tras cada uno de sus estrenos, permite comprobar la actuación de la censura de género en el panorama teatral español durante el franquismo, al tiempo que contribuye a la definición de las soterradas corrientes feministas de la posguerra española y a la fijación de los perfiles ideológicos globales de la sociedad española del primer franquismo. No en vano, el teatro de Julia Maura puede ser considerado como ejemplo de una “política teatral” subyacente, comprometida con la denuncia de la injusta condición social de la mujer española en la posguerra. La complejidad que revela su encarnación escénica de las relaciones entre los sexos ilustra muy bien la larvada crisis definida por dos realidades enfrentadas: la imposición de una serie de postulados tradicionales que articulaban la ideología oficial al respecto y las tendencias modernizadoras que pugnaban por abrirse paso en todos los órdenes de la vida social española.

Otros artículos:
·        - Luis Calvo demuestra los plagios de Julia Maura, en:

·        - Ambigüedad epistemológica en un drama de Julia Maura, de L. Teresa Valdivieso en:

·       - Dramaturgas y censura en el último Franquismo: Carmen Resino y Ana Diosdado, de Diego Santos Sánchez en:

·       - El cuestionamiento del modelo femenino tradicional en dos comedias de Julia Maura: Chocolate a la española (1953) y Jaque a la juventud (1965), de Inmaculada Plaza-Agudo en:

Cabe mencionar a algunos otros ilustres plagiadores, además de los citados en el artículo de Maura:

Arcipreste de Hita / Garcilaso de la Vega / Lope de Vega / Francisco de Quevedo / Conde de Latreaumont / Pablo Neruda / Carlos Fuentes / Gabriel García Márquez / Elena Poniatowska / Luis Racionero / Octavio Paz / …..
L.R. Julio del 2019


[i] Ambigüedad epistemológica en un drama de Julia Maura. L. Teresa Valdivieso.